SHARE: una propuesta innovadora para vivir y envejecer en comunidad
El proyecto SHARE (Sustainable Housing Accommodation for a Regenerative Exchange), impulsado por el Ayuntamiento de Fuenlabrada y financiado por el programa European Urban Initiative, nace con una doble ambición: revitalizar el casco histórico de la ciudad y generar nuevas alternativas residenciales para toda la vida dirigidas a personas mayores.
Seleccionado por la Unión Europea entre más de 300 propuestas, SHARE parte de una realidad compartida por muchas ciudades: por un lado, personas mayores que viven en alojamientos que ya no responden a sus necesidades —sin accesibilidad, sin ascensor, con dificultades para mantener su autonomía— y que, además, pueden experimentar pérdida de vínculos y arraigo en su entorno; por otro, personas jóvenes que encuentran cada vez más barreras para acceder a una vivienda y poder emanciparse.
A partir de este diagnóstico, el proyecto plantea una respuesta innovadora basada en un “contrato intergeneracional”. La propuesta combina la rehabilitación del casco antiguo con la creación de nuevos alojamientos para personas mayores, al tiempo que facilita que las viviendas que estas dejan puedan ser utilizadas por jóvenes en régimen de alquiler asequible. De este modo, se busca generar una solución que beneficie a ambos colectivos y contribuya a mantener la vida en los barrios.
En concreto, el proyecto contempla la rehabilitación de un espacio municipal en desuso para la construcción de 20 alojamientos dirigidos a personas mayores, diseñados para favorecer la autonomía: con dos dormitorios, cocina, baño adaptado y espacios comunes que faciliten la convivencia y la vida compartida. Esta intervención contará con una inversión cercana a los 6 millones de euros, de los cuales 5 millones proceden de financiación europea.
Construyendo un ecosistema de cuidados en Fuenlabrada
Pero SHARE va más allá de una intervención urbanística. El proyecto aspira a construir un verdadero ecosistema de cuidados en la ciudad. Esto implica activar la participación de la ciudadanía, los servicios sociales y sanitarios, la administración y los agentes comunitarios para diseñar conjuntamente nuevas formas de apoyar a las personas que requieren cuidados, con el objetivo final de que cualquier persona pueda desarrollar su vida elegida, en su entorno, independientemente de los apoyos que necesite.
Para ello, se ha definido una estructura de trabajo que combina distintos niveles y miradas: un Grupo Coordinador que acompaña el desarrollo global del proyecto; un Grupo Motor de Ecosistemas, donde participan personas mayores, jóvenes, familiares, profesionales y representantes institucionales; y diversos Grupos Operativos que aterrizan las ideas en acciones concretas. A este trabajo se suma un primer pilotaje desde los Servicios Sociales de Base, incorporando herramientas de Planificación Centrada en la Persona para avanzar hacia modelos de acompañamiento más personalizados. Este enfoque se apoya en principios claros —dignidad, autonomía, participación y equidad— y en la idea de que los cuidados no deben organizarse como servicios aislados, sino como un sistema interconectado, accesible y coherente con las preferencias de cada persona.
Rol de Matia
En este contexto, Matia participa en el proyecto como entidad asesora. Nuestro papel se centra en compartir conocimiento y experiencia acumulada en el desarrollo de alternativas residenciales y modelos de acompañamiento, especialmente a partir de iniciativas como Lugaritz o Egurtzegi. Aportamos criterios de diseño arquitectónico centrado en las personas, ayudamos a identificar las necesidades reales de quienes envejecen y acompañamos la reflexión sobre cómo construir entornos que promuevan la autonomía, la vida en comunidad y la dignidad.
Es importante subrayar que el liderazgo y la toma de decisiones corresponden en todo momento al Ayuntamiento de Fuenlabrada, como entidad promotora del proyecto. Desde Matia contribuimos como apoyo técnico, ofreciendo orientación y conocimiento para ayudar a que las soluciones que se desarrollen respondan de la mejor manera posible a las personas.
SHARE representa así una oportunidad para repensar la relación entre alternativas residenciales, comunidad y cuidados. Un paso hacia modelos más integrados, donde personas de distintas edades puedan seguir desarrollando su proyecto de vida en su entorno, conectadas con su comunidad y con los apoyos que necesitan en cada momento.

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